Es increíble que se continúe viviendo la violencia doméstica que se ejerce contra la mujer.  Podría mencionar que el maltrato contra las mujeres se ha elevado más en esta época que en las épocas anteriores.  Los estudios demuestran que la causa de este terrible comportamiento de violencia a la mujer continúa, observando que los mismos factores y actitudes del abuso apuntan al machismo.

Cuando estos actos de violencia son ejercidos por miembros de la familia o relación de pareja nos llegarán a lastimar tan profundamente que pueden dejar secuelas de por vida.

En el transcurso de mi carrera como maestra y consejera por más de 30 años me ha brindado la experiencia para ayudar a la mujer a detectar las señales y los ciclos de abuso que se van presentando en la relación.

Tipos de violencia;

Principalmente podemos nombrar cuatro tipos de violencia.

  1. A) Física: Los daños en el cuerpo de violencia, como consecuencia de bofetadas, empujones,

golpes, palizas, asfixias, quemaduras y hasta la muerte.

  1. B) Actos de violencias: Desvalorización, humillación, miedo, amenazas, gritos, ridiculizaciones, ataques de celos.
  2. C) Sexual: Imposición de una relación sexual contra la propia voluntad. (Agresión, acciones indignas, abuso.)
  3. D) Económico: Privación del dinero, rotura de muebles u otras pertenencias, ruptura de documentación personal importante.

 

ENTRE LOS INDICIOS DE CONDUCTA DESTACAN;

*Ignorar sentimientos.

*Ridiculizar o humillar, tanto en público como en privado.

*Criticar, insultar y gritar de forma continua.

*Intentar controlar las ideas y anular toda propuesta.

*No permitirle el acceso o la posesión de bienes y propiedades.

*Aislar a la persona, no permitiéndole salir ni a trabajar, ni relacionarse con

amistades y familiares.

*Tener ataques de celos.

*Amenazar con dejarlas.

*Intimidar.

FASES DE LA VIOLENCIA QUE DEBEN SER DECTECTADOS A TIEMPO:

 

  1. A) FASE DE TENSION:

En esta fase es en la que comienzan los insultos, son los primeros episodios de violencia.

Cualquier circunstancia por mínima que sea, puede provocar la situación de agresión.

Ejemplo: No tener la comida preparada, llegar un poco tarde, saludar a un amigo. etc.

  1. B) FASE AGRESIVA:

Cada vez son más frecuentes los momentos de tensión hasta que finalmente se producen los comportamientos de violencia graves en forma de agresión física, psíquica y sexual.

  1. C) FASE DE ARREPENTIMIENTO:

Frases como las siguientes son muy caracterizadas de esta forma:

Cambiaré, nunca te volveré hacer daño, no quería hacerlo, no me podía controlar.

 

D)Echándole la culpa del conflicto y negar su responsabilidad, con frases como:

Tú, me provocaste, si no lo hubieras hecho, yo no te hubiera pegado.

 

 

El agresor es tan listo que comenzará a alternar periodos de afecto con periodos de violencia, continuándose

de esta forma el ciclo de violencia que va tomando más y más fuerza.

Una de las situaciones más difíciles con las que me he enfrentado es ver a la víctima llegar a acostumbrarse,

por lo general niegan y ocultan los actos violentos por miedo, vergüenza, amenazas. Minimizan la gravedad de la violencia (se lavan el cerebro pensando que no es grave) hasta culpabilizándose de las agresiones. La persona agredida se intenta adaptar a la situación que vive como estrategia de supervivencia.

QUE SE DEBE HACER:

Hablar, contar lo que pasa a unas personas de confianza, ya que si no lo hace la situación empeorará.  Acudir a un centro de salud, hospital, solicitar una copia del médico donde han de constar las lesiones producidas como consecuencia de la violencia.

Denunciarlo a la policía, hablar al (911) si vive en Estados Unidos, formular un plan de escape, ir guardando documentación importante de los hijos y suya con un familiar de su confianza y tome acción.

Las estadísticas afirman que el agresor NO CAMBIA cuantas veces se les tiene que decir, comprobar, ayudar, y no lo entiende. El abusador, maniático, pervertido, enfermo, loco desequilibrado y todos los nombres que le quieran dar, TIENE UNA CONDICION MENTAL y solo él podría ayudarse aceptando su problema, acercándose a Dios y queriéndose ayudar.

Hasta la próxima

Elsa O’Farrill